PARTE 2: EL HOMBRE QUE NADIE CONOCÍA

Sophia la leyó y sonrió.

—¿Sabes algo?

Julian la abrazó.

—¿Qué?

—Durante mucho tiempo pensé que tu madre tenía todo el poder.

Él miró al bebé dormido.

—¿Y ahora?

Sophia sonrió.

—Ahora sé que el verdadero poder siempre estuvo en quien tenía algo que proteger.

Y esa persona…

siempre fui yo.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *