—¿Desde cuándo?
—Desde hace unos meses.
—¿Y sabías que mis papás no tenían acceso?
Iván tardó en contestar.
—Sabía que Marta manejaba las cuentas de la casa.
—No te pregunté eso.
Iván bajó la mirada.
—Sí.
Carmen apareció detrás de Álvaro.
Había escuchado la última palabra.
Marta caminó hacia ella.
—Mamá, no empieces.
Carmen retrocedió un paso.
Álvaro se colocó entre ambas.
No tocó a nadie.
Solo bloqueó el camino.
—No le hables así.
Marta respiró hondo.
—Tú llegas después de meses sin estar aquí y crees que sabes todo.
—No.
Álvaro miró a sus padres.
—Por eso vine.
La respuesta cambió el tono de la discusión.
Marta lo observó con desconfianza.
—¿No estabas en Alemania?
Álvaro sacó las llaves del coche del bolsillo.
—Nunca subí a ese avión.
Iván abrió los ojos.
Marta entendió entonces por qué él había llegado sin avisar.