—Fue un accidente. Todos sabemos eso.
Entonces sonreí.
Una sonrisa que hizo que su expresión cambiara.
—¿Estás seguro?
Frunció el ceño.
—¿Qué quieres decir?
Miré hacia la puerta.
—Que antes de que sigan mintiendo, deberían escuchar algo.
Claudia entró con un pequeño dispositivo de audio en la mano.
El rostro de Derek perdió color.
Margaret dio un paso atrás.
—¿Qué es eso?
Claudia respondió con calma:
—La verdad.
Presionó el botón.
Y la voz de Derek llenó la habitación.
“Ella sobrevivirá. Mañana diremos que se cayó.”
El silencio fue absoluto.
Derek dejó caer las flores.
Por primera vez, no parecía un hombre con control.
Parecía un hombre que acababa de darse cuenta de que su mentira había terminado.
Pero todavía no sabía lo peor.
Porque además de esa grabación…
yo tenía algo más.
Algo que Derek había estado ocultando durante años.
Algo que podía destruir no solo su matrimonio…
sino todo lo que su familia había construido.