Ricardo se levantó para saludarlo.
—Ahora sí tenemos a un candidato de nivel.
Beatriz abrió por fin una carpeta.
Era la de Álvaro.
—Excelente formación, contactos importantes y una imagen impecable.
Álvaro miró a Elena.
—No todos nacemos para dirigir.
Ricardo le dio una palmada en el hombro.
—Tu entrevista será rápida. Ya conocemos tu perfil.
Elena cerró su cuaderno.
—Parece que lo conocen muy bien.
—¿Qué quiere decir? —preguntó Beatriz.
—Que el señor Robles ha entrado sin ser llamado. Ustedes lo tratan como si el puesto ya le perteneciera y ni siquiera han leído mi currículum.
Ricardo cruzó los brazos.
—Álvaro ha demostrado compromiso con el grupo.
—¿A través de su experiencia?
—A través de diferentes vías.
—¿Incluida una aportación económica a un fondo privado relacionado con usted?
La sonrisa de Ricardo desapareció.
Beatriz dejó caer el bolígrafo.