R&C Servicios Integrales.
Busqué información interna.
Nada.
Preparé un reporte.
Antes de enviarlo, Salvador apareció junto a mi escritorio.
—¿Encontraste algo?
—Algunas inconsistencias.
—Déjame ver.
Cerré la pantalla.
—Primero se lo enviaré a Ana.
Su expresión se endureció apenas 1 segundo.
Después sonrió.
—Claro.
Esa noche salí tarde.
Mateo me esperaba abajo con 2 cafés.
—Tienes cara de querer golpear a alguien.
—Mi primo quiere un contrato.
—¿Esteban?
—Sí.
—El mismo que dijo que durarías 1 semana.
—El mismo.
Mateo me entregó el café.
—¿Quieres que te diga que lo destruyas?
—Un poco.
—No.
—Qué pésimo novio potencial eres.
Se quedó quieto.
—¿Potencial?
Me di cuenta demasiado tarde de lo que había dicho.
Mateo sonrió.
—Interesante.
—Olvídalo.
—Imposible.
Lo empujé suavemente.
Fue la primera vez en semanas que me reí.
Pero al llegar a casa recibí un correo.
Asunto:
URGENTE.
Había sido enviado desde mi cuenta corporativa a las 10:47 de la noche.