«Tenlo si quieres, pero para mí ese niño no existe», dijo el cirujano antes de dejarme embarazada y sola con un sobre de dinero. Durante meses no lo llamé ni le pedí un peso. Solo envié una fotografía al hospital el día de una cirugía importante. Cuando la vio junto a una imagen de su propia infancia, pidió que otro médico ocupara su lugar… y nadie entendía por qué.

Quería borrar a su hija antes de que naciera.

Y todavía faltaba descubrir quién estaba realmente detrás de aquel documento.

No podía imaginar lo que estaba a punto de ocurrir…

PARTE 2

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