«Acabo de aterrizar en París. Voy hacia el hotel.»
Respondió casi inmediatamente.
«Disfruta cada segundo, cariño. Para el martes todo va a ser diferente.»
Leí su mensaje dos veces.
Una sonrisa fría apareció en mis labios.
No tenía ni idea de hasta qué punto tenía razón.
PARTE 3
El lunes por la mañana, Richard había organizado una gran rueda de prensa y presentación ante inversores en un hotel de lujo de Midtown Manhattan.