Richard subió al escenario.
—Hoy demostramos que Nebula Systems ha conseguido el respaldo estratégico necesario para llevar nuestra plataforma al siguiente nivel.
En la pantalla apareció una cifra provisional:
1.250.000 DÓLARES
El público aplaudió.
Richard empezó a hablar de nuevas contrataciones, ampliación de infraestructuras y una demostración en directo de la línea de crédito institucional pendiente.
Pulsó el mando para mostrar una simulación de confirmación de transferencia.
La pantalla parpadeó en rojo.
TRANSACCIÓN RECHAZADA: BLOQUEO POR CUMPLIMIENTO Y FRAUDE
Richard parpadeó, desconcertado.
Volvió a pulsar el botón.
El mismo mensaje rojo apareció.
—Bueno, parece que tenemos un pequeño problema técnico con el wifi del hotel —balbuceó, forzando una risa.
—No es un problema técnico, Richard.
Mi voz resonó claramente desde el pasillo trasero.
Eric se giró.
Todo el color desapareció de su rostro.
—¿Clara…?
A Sarah se le cayó el teléfono.
Eleanor se quedó con la boca abierta.
Caminé por el pasillo central hacia las primeras filas.
Eric dio un paso atrás.
—¿No se supone que estás en París?
—Eso esperabas.
Richard intentó adoptar una postura desafiante.
—Esto es un evento corporativo privado, Clara. Márchate inmediatamente.
—Entonces te resultará muy sencillo explicar a tus inversores por qué intentaste conseguir un préstamo comercial de 1,25 millones utilizando una garantía inmobiliaria fraudulenta y una firma falsificada sobre mi residencia principal.
Uno de los principales inversores de la segunda fila se levantó.
—¿Qué garantía?
Eva se acercó al técnico audiovisual y le entregó una memoria USB.
Le indicó que mostrara los archivos señalados, advirtiéndole de que cualquier intento de ocultarlos implicaría una citación civil inmediata.
La pantalla cambió.
Aparecieron el borrador del préstamo, la escritura de mi vivienda y una firma burdamente falsificada acompañada de un sello notarial también falsificado.