No había sido simplemente una decisión cruel.
Había mentido al hombre con quien acababa de casarse.
Alexander se acercó a ella.
—¿Por qué me dijiste que Emily estaba fuera del país?
Rachel comenzó a llorar.
—Tenía miedo.
—¿De qué?
—De que todos la admiraran más que a mí.
Aquella confesión me dolió más de lo que esperaba.
Durante toda nuestra infancia había intentado proteger a Rachel.
Cuando nuestros padres atravesaron dificultades económicas, trabajé durante los veranos para ayudar con sus estudios.
Cuando se mudó a Nueva York, pagué parte de su alquiler.
Cuando perdió su primer empleo,
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