Parte 2: La verdad que mi padre se llevó a la tumba

Le pregunté quién era.

No respondió inmediatamente. Parecía estar comprobando que nadie pudiera escucharla.

—No tengo mucho tiempo. Necesito que me escuche con atención. Su esposo no está viajando a Suiza por el motivo que usted cree.

Me reí nerviosamente.

Pensé que se trataba de una broma cruel, quizá de alguien que quería arruinar mi matrimonio.

Pero entonces pronunció el

nombre de una empresa de la que yo nunca había oído hablar y mencionó una carpeta azul que, según ella, Ricardo llevaba meses intentando recuperar.

—¿Qué carpeta? —pregunté.

—La que demuestra que todo lo que le ha contado es mentira.

Antes de que pudiera hacer otra pregunta, escuché un ruido al fondo.

La mujer cambió de tono.

—Tengo que colgar. No vuelva a llamar a este número.

La comunicación se cortó.

Me quedé mirando la pantalla durante varios segundos. Luego intenté devolver la llamada, pero el teléfono aparecía apagado.

1 thought on “Parte 2: La verdad que mi padre se llevó a la tumba”

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *