silencio incómodo.
Finalmente Victoria salió.
Arthur esperó hasta escuchar sus pasos alejándose.
Entonces sacó de nuevo la llave.
—Mañana por la mañana llevarás a Caleb al hospital para las pruebas previas a la operación.
Asentí.
—Después quiero que vayas al Banco Nacional de San Sebastián.
Me entregó la llave.
—Pregunta por la caja 317.
La sostuve entre mis dedos.
—¿Qué hay dentro?
Arthur me miró con una seriedad que no le había visto antes.
—La verdadera razón por la que mis hijos no querían que me casara contigo.
A la mañana siguiente llevé a Caleb al hospital.
Durante todo el trayecto intenté comportarme con normalidad.