Me quedé inmóvil.
—¿Lucía recibió esa caja?
Elena negó lentamente con la cabeza.
—Todavía no.
—¿Por qué?
Elena comenzó a llorar de nuevo.
—Porque desde el trasplante se niega a abrirla.
No entendía.
—¿Por qué?
—Porque se siente culpable.
Aquellas palabras me dejaron helada.
Elena explicó que la operación había salido bien. Lucía estaba recuperándose y los médicos estaban satisfechos con su evolución.
Pero emocionalmente algo había cambiado.
Cada vez