Caleb había escrito debajo:
“Ella se enfadó conmigo. Me dijo que no quería imaginar un mundo en el que yo no estuviera.”
Me limpié las lágrimas.
“Yo le respondí que precisamente por eso tenía que seguir adelante.”
Pero entonces llegué a una parte de la carta que me hizo detenerme.
“Hay otra cosa, mamá.”
“Cuando comprendí que mi enfermedad avanzaba, preparé algo para Lucía.”
No