—Todo lo que somos comenzó contigo.
Pero entonces un hombre anciano apareció junto a la puerta.
Llevaba una carpeta amarillenta.
—Licenciada Hernández, necesito hablar con usted.
Se presentó como Ernesto Salgado, antiguo secretario administrativo de la escuela.
Su voz temblaba.
—El director Robles no acusó a su padre solamente por dinero.
Sofía frunció el ceño.
—¿Qué quiere decir?
Ernesto abrió la carpeta.
Dentro había una fotografía tomada veinticuatro años atrás.
Mostraba a una mujer joven entrando en la escuela con una manta amarilla entre los brazos.
Sofía sintió un escalofrío.
—Esa manta…
Don Chema reconoció inmediatamente la fotografía.
—Es la manta en la que encontré a mi Sofía.
Ernesto asintió.
—La mujer se llamaba Mariana Robles.
Lucía abrió los ojos.
—¿Robles?
—Era la hermana del director.
Sofía retrocedió.
—¿Está diciendo que esa mujer era mi madre?
Ernesto bajó la mirada.