El Secreto del Convento

Allí estaba.

Pero la fecha de nacimiento era imposible.

María Inés había nacido…

en 1912.

Fonseca cerró la carpeta.

—Camilo.

—¿Sí?

—¿Cuántos años tenía la mujer que trajeron esta noche?

—Veintinueve.

Fonseca miró por la ventana.

—Entonces tenemos un problema.

—¿Cuál?

—Según los documentos, tenía ciento catorce años.

Camilo frenó de golpe.

La camioneta patinó sobre el pavimento mojado.

—¿Qué?

—Sigue conduciendo.

—¡Doctor, eso no es normal!

—Nada de esto es normal.


El Convento de Santa Clara apareció entre la niebla poco después de medianoche.

Era un edificio enorme, construido sobre una colina.

Las paredes de piedra estaban cubiertas de humedad.

No había luces encendidas.

Ni una sola.

Camilo detuvo la camioneta frente a las enormes puertas de madera.

—¿Está seguro de que aquí vive alguien?

Fonseca bajó.

—Sí.

Miró las ventanas.

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