El vestido utilizado por Taylor en 1970 tenía además una función especialmente importante: permitir que la atención se concentrara en la actriz y, por supuesto, en el extraordinario diamante que llevaba.
Décadas después, fotografías de ese atuendo continúan apareciendo en publicaciones dedicadas a los momentos de moda más destacados de los Oscar.
Una fotografía que funciona como una cápsula del tiempo
Parte de la fascinación que producen las fotografías antiguas proviene de la cantidad de información que contienen.
Al observar una imagen de los Oscar de 1970 no vemos únicamente a una actriz usando un vestido elegante.
También podemos observar el maquillaje, los peinados, las joyas y las tendencias estéticas de toda una época.
La fotografía permite además recordar cómo era la cultura de las celebridades antes de Internet y de las redes sociales.
En aquella época, una imagen tomada durante una ceremonia podía aparecer posteriormente en periódicos y revistas de todo el mundo.
Hoy el proceso es completamente diferente.
Cada aparición en una alfombra roja puede generar miles de fotografías, videos, publicaciones y comentarios prácticamente en tiempo real.
Paradójicamente, esa abundancia de imágenes ha hecho que las fotografías antiguas resulten todavía más especiales.
Los Oscar de 1970 reunieron a numerosas leyendas
Elizabeth Taylor no fue la única gran figura presente aquella noche.
John Wayne consiguió el premio como Mejor Actor, mientras que Maggie Smith obtuvo el Oscar como Mejor Actriz por The Prime of Miss Jean Brodie.
Goldie Hawn ganó como Mejor Actriz de Reparto por Cactus Flower y Gig Young recibió el reconocimiento como Mejor Actor de Reparto por They Shoot Horses, Don’t They?
Cary Grant recibió además un Oscar honorífico, presentado por Frank Sinatra.