Sentí que me faltaba el aire.
—¿Y mi madre?
Patricia bajó la cabeza.
—Cuando llegaste a casa, él necesitaba que alguien cuidara a los niños. Después decidió que tu madre podía hacer también el resto.
Sentí que me faltaba el aire.
—¿Y mi madre?
Patricia bajó la cabeza.
—Cuando llegaste a casa, él necesitaba que alguien cuidara a los niños. Después decidió que tu madre podía hacer también el resto.