PARTE 2: LA FIRMA OCULTA

El nombre de la persona que había llevado personalmente los documentos.

Esteban.

Mi propio hermano.

Sofía cerró la carpeta.

—Mariana, creo que tu familia no te está contando toda la historia.

Miré el teléfono.

Tenía siete llamadas perdidas de mi madre.

Y un mensaje de Esteban.

 

“Necesitamos hablar antes de que hagas algo de lo que todos nos arrepintamos.”

Lo leí dos veces.

Después respondí una sola frase:

“Ahora sí quiero saberlo todo.”

Y por primera vez, fui yo quien decidió cuándo comenzaría la conversación.

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