—Creía que esto era familiar.
Nicolás la miró.
—Cuando alguien lleva meses hablando de la salud de mis padres delante de terceros, los testigos dejan de ser extraños.
Nuria no respondió.
Durante varios minutos nadie tocó la carpeta.
Finalmente ella la abrió.
—¿Firmamos?
Nicolás sacó los extractos bancarios.
—Primero quiero entender esto.
Colocó sobre la mesa los ingresos de 3.000 euros mensuales.
Después, las salidas.
600 euros quedaban para Manuel y Carmen.
El resto iba a deudas, compras privadas y a una asesoría relacionada con Nuria.