La composición guía la mirada del espectador de forma natural. La gran rueda circular atrae la atención hacia el centro de la imagen, mientras que la postura de la mujer dirige la mirada hacia arriba, hacia su atuendo y su rostro. Los elementos plateados brillantes conducen entonces al espectador de nuevo hacia los detalles de su ropa. Mientras tanto, el corazón resplandeciente en el fondo proporciona un punto de referencia visual que equilibra el retrato.