Ese solo hecho ya convertía la fotografía en un objeto singular. Sin embargo, quienes la observaron por primera vez en 1991 no le dieron mayor importancia. Parecía apenas una constancia visual del final de una cosecha, un momento cotidiano en una granja rodeada de campos dorados y silos alineados en el horizonte.
El caso de la familia Amish desaparecida: cómo una fotografía reveló un misterio de tres décadas – Recetas Caseras