Y preguntó algo que me destruyó por dentro.
💔 “¿Crees que mamá podrá verme?”
La habitación quedó completamente en silencio.
Melissa bajó la mirada hacia sus zapatos pequeños.
—Tal vez mamá pueda verme desde el cielo… ¿no?
Sentí un nudo tan fuerte en el pecho que apenas podía respirar.
Porque llevaba meses intentando ser fuerte.
Intentando actuar como si todo estuviera bajo control.
Pero en ese instante entendí algo terrible:
mi hija también estaba aprendiendo a vivir con el dolor.

😢 El vestido que no podía comprar
Dos días después llegó otra noticia.
Los niños debían asistir con ropa elegante para la ceremonia.
Melissa encontró un vestido en una tienda del centro.
Era sencillo.
Nada extravagante.
Pero cuando vi el precio…
sentí que el mundo volvía a derrumbarse.
Porque simplemente no podía permitírmelo.
Esa noche fingí revisar mensajes en el teléfono para que ella no viera la desesperación en mis ojos.