Los 2 sonreían.
Y alrededor de la muñeca de ella brillaba el brazalete que Daniel creía perteneciente a mi madre.
Debajo de la fotografía escribió:
Aprende Fotografía Digital
“Adiós, inútil. Cuando despiertes, no te quedará nada.”
Me quedé mirando la pantalla.
Daniel pensaba que acababa de abandonarme.
Que cuando saliera el sol yo descubriría que mi matrimonio, mi dinero y mi empresa habían desaparecido al mismo tiempo.
Respiré despacio.
Entonces escribí 4 palabras.
“Las cuentas están congeladas.”
Su llamada llegó 7 segundos después.
Parte 2: Contesté mientras preparaba café.
Daniel ya estaba gritando.
—¿Qué hiciste?
Miré por la ventana mientras el cielo comenzaba a aclararse sobre Monterrey.