Joaquín señaló la nota.
—Ella dejó esto cuando todavía podía entrar.
Álvaro la volvió a abrir.
La fecha era reciente.
La frase decía que Carmen y Joaquín habían pedido ayuda porque ya no tenían acceso libre al dinero que Álvaro enviaba.
Pero había otra línea.
Una que explicaba por qué la situación había empeorado.
La ayuda económica no solamente estaba siendo controlada.
Marta también había empezado a decidir qué podían comprar, con quién podían hablar y cuándo podían recibir visitas.
Álvaro sintió un golpe seco en el pecho.
Durante meses había creído que enviar dinero significaba protegerlos.
No había entendido que el dinero podía llegar a la persona equivocada antes de convertirse en comida, medicinas o calefacción.
Joaquín bajó la voz.
—Tu hermana decía que era por nuestro bien.