ME BAJARON DEL AVIÓN PARA CEDERLE MI ASIENTO A UN MILLONARIO… SIN SABER QUE YO ERA LA ÚNICA PERSONA QUE PODÍA SALVARLE LA VIDA

—Después.

—Por supuesto.

—Ahora necesito acceso completo a los últimos estudios de Ethan.

—Tendrá todo.

—Y nadie entra al quirófano sin autorización médica.

—Entendido.

Marcus apareció varios metros detrás.

Al verme, abrió la boca.

Richard se volvió hacia él.

—Ni una palabra.

Marcus calló.

Era la primera vez que lo veía obedecer tan rápido.

Entré a la habitación de Ethan veinte minutos después.

Estaba consciente.

Débil, pero consciente.

Cuando me vio, intentó sonreír.

—Supongo que este es el momento en que debería decir que siento mucho lo del asiento.

—No desperdicie oxígeno haciendo bromas.

—Entendido.

Revisé sus pupilas.

Su presión.

Los monitores.

—Su hermana es muy convincente.

—Siempre lo ha sido.

—La operación será más peligrosa ahora.

Su sonrisa desapareció.

—¿Por las medicinas?

—En parte.

—¿Puedo preguntar algo?

—Sí.—Si no hubiera sido mi asiento… si simplemente la hubieran tratado así y yo no tuviera nada que ver… ¿habría vuelto?

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