Tenía 6 años.
Al principio no dijo nada. Corrió hacia él, le rodeó la cintura con ambos brazos y hundió la cara contra su camisa.
—Papá, no te vayas hoy.
Marcus sonrió por reflejo.
Tenía 6 años.
Al principio no dijo nada. Corrió hacia él, le rodeó la cintura con ambos brazos y hundió la cara contra su camisa.
—Papá, no te vayas hoy.
Marcus sonrió por reflejo.