Benson también encontró otra vocación: enseñar.
Durante aproximadamente dos décadas ejerció como profesor de producción cinematográfica en diferentes universidades. En la Tisch School of the Arts de la Universidad de Nueva York llegó a ser nominado a reconocimientos relacionados con la excelencia docente.
Una batalla de salud que mantuvo durante años
Detrás de su carrera profesional existía una historia mucho más complicada.
Benson nació con un problema cardíaco congénito y durante su juventud comenzó a experimentar síntomas como dificultad para respirar y mareos.
Durante años evitó hablar públicamente sobre ello por temor a que pudiera afectar su carrera.
Finalmente, su situación requirió intervenciones médicas importantes.
Benson pasó por cuatro cirugías a corazón abierto, una experiencia que transformó profundamente su vida. El Los Angeles Times relató en 2012 que aquellas operaciones estuvieron relacionadas con un defecto cardíaco congénito y que Benson decidió posteriormente compartir públicamente lo aprendido durante aquel proceso.
Para alguien cuya imagen pública había estado vinculada durante años con la juventud y la vitalidad, reconocer su vulnerabilidad no fue sencillo.
Pero con el tiempo decidió convertir aquella experiencia en una herramienta para ayudar a otros.
“I’m Not Dead… Yet!”
En 2012 publicó I’m Not Dead… Yet!, una memoria en la que abordó tanto su carrera como sus experiencias médicas.
La descripción oficial del libro presenta el recorrido de Benson desde su etapa como joven actor hasta su vida como esposo, padre, profesor y superviviente de cuatro operaciones a corazón abierto.
El libro también aborda el aspecto emocional de atravesar una intervención cardíaca.
Benson habló públicamente sobre la depresión que experimentó después de algunas de sus operaciones y sobre la importancia de que los pacientes no ignoren síntomas o dificultades emocionales después de atravesar una experiencia médica importante.