Las redes sociales han intensificado aún más esta situación.
Las generaciones anteriores de hijos de famosos pudieron ver artículos ocasionales en revistas o reportajes televisivos. Hoy en día, los comentarios llegan de forma instantánea y continua.
Miles de personas pueden hablar de la vida de un joven sin haberlo conocido jamás.
Para los padres, esto supone un reto inusual.
No pueden controlar todo lo que dicen los desconocidos.
Lo que sí pueden intentar controlar es el entorno al que regresan sus hijos.
Una familia que brinda apoyo puede proporcionar un espacio donde el juicio público importe menos que la comprensión privada.
Por eso la comunicación se vuelve tan importante.
Un que sabe que puede hablar con sinceridad en casa tiene un lugar donde procesar las presiones que encuentra en otros ámbitos.
El poder de estar presente
Estar presente no significa necesariamente pasar cada minuto juntos.